Un galimatías es un término usado para describir un lenguaje complicado y casi sin sentido, embrollado, lenguaje oscuro por la impropiedad de la frase o por la confusión de las ideas. Puede tener texto cifrado. Se usa cuando alguien trata de expresarse de una forma complicada. Su aplicación no tiene que ver con connotaciones de desconocimiento del lenguaje o entonación extranjera. Se refiere a las personas que inherentemente no hablan de forma clara.
El mundo es como aparece Ante mis cinco sentidos, Y ante los tuyos que son Las orillas de los míos. El mundo de los demás No es el nuestro: no es el mismo. Lacho del agua que soy, Tú, los dos, somos el río Donde cuando más profundo Se ve más despacio y límpido. Imágenes de la vida: A la vez que recibimos, Nos reciben entregadas Más unidamente a un ritmo. Pero las cosas se forman Con nuestros propios delirios. El aire tiene el tamaño Del corazón que respiro Y el sol es como la luz Con que yo le desafío. Ciegos para los demás, Oscuros, siempre remisos, Miramos siempre hacia adentro, Vemos desde lo más íntimo. Trabajo y amor me cuesta Conmigo así, ver contigo; Aparecer, como el agua Con la arena, siempre unidos. Nadie me verá del todo Ni es nadie como lo miro. Somos algo más que vemos, Algo menos que inquirimos. Algún suceso de todos Pasa desapercibido. Nadie nos ha visto. A nadie Ciegos de ser, hemos visto.
Llonxe de casa
ResponderEliminarde toles cases,
teníes el corazón
llenu de nubes
Pablo Anton Marín Estrada
EL MUNDO ES COMO APARECE
ResponderEliminarEl mundo es como aparece
Ante mis cinco sentidos,
Y ante los tuyos que son
Las orillas de los míos.
El mundo de los demás
No es el nuestro: no es el mismo.
Lacho del agua que soy,
Tú, los dos, somos el río
Donde cuando más profundo
Se ve más despacio y límpido.
Imágenes de la vida:
A la vez que recibimos,
Nos reciben entregadas
Más unidamente a un ritmo.
Pero las cosas se forman
Con nuestros propios delirios.
El aire tiene el tamaño
Del corazón que respiro
Y el sol es como la luz
Con que yo le desafío.
Ciegos para los demás,
Oscuros, siempre remisos,
Miramos siempre hacia adentro,
Vemos desde lo más íntimo.
Trabajo y amor me cuesta
Conmigo así, ver contigo;
Aparecer, como el agua
Con la arena, siempre unidos.
Nadie me verá del todo
Ni es nadie como lo miro.
Somos algo más que vemos,
Algo menos que inquirimos.
Algún suceso de todos
Pasa desapercibido.
Nadie nos ha visto. A nadie
Ciegos de ser, hemos visto.
MIGUEL HERNANDEZ